Resultados
Cuadro 1. Hongos poscosecha de
productos agrícolas secos de la selva peruana.
| Hongo |
Cacao |
Plátano |
Yuca |
| Aspergillus sp. |
+++ |
+++ |
+++ |
| Botryodiplodia theobromae |
++ |
- |
- |
| Cladosporium sp. |
+++ |
- |
+++ |
| Colletotrichum sp. |
++ |
- |
- |
| Fusarium sp. |
+ |
- |
+ |
| Monilia sp. |
- |
- |
++ |
| Penicillium sp. |
++ |
++ |
++ |
| Rhizopus sp. |
+ |
+++ |
+++ |
| No-identificado-1 |
+++ |
+++ |
- |
| No-identificado-2 |
+++ |
+++ |
- |
| No-identificado-3 |
- |
- |
+++ |
+ = Ocasionalmente
++ = Frecuentemente
+++ = Casi en todas las muestras
- = Ausente
Los hongos poscosecha más comunes en los
productos evaluados fueron Aspergillus sp., Penicillium sp. y Rhizopus
sp. en todos los cultivos, Cladosporium sp. en cacao y yuca, Fusarium
sp. y dos especies no-identificadas en cacao y plátano (Cuadro 1). No fue posible
determinar la incidencia cuantitativa de estos hongos porque unas especies (Botryodiplodia
theobromae y Rhizopus sp.) crecieron tan rápido que no permitieron el
desarrollo de otros microorganismos que estaban presentes. Además, unas cepas de Aspergillus,
Cladosporium, Fusarium y Penicillium suprimieron otros hongos
por antagonismo.
En las pruebas con mashua, no se observó Fusarium
sp. ni Penicillium sp. pero si los otros géneros determinados en la evaluación
anterior. El extracto de mashua en una dilución de 1:1 redujo todas las pudriciones de
poscosecha significativamente (Cuadro 2; 6,0 <Q<10,0, gl = 2) con la excepción de Rhizopus
sp. en yuca que tenía una incidencia relativamente baja (promedio de 40% en el testigo).
La dilución de 1:6 no tuvo efecto en plátano ni yuca, aunque en cacao disminuyó la
incidencia de contaminación a un nivel intermedio (Cuadro 2).
Cuadro 2. Efecto de dos
diluciones de extracto de mashua sobre la incidencia de pudriciones poscosecha en cacao,
plátano y yuca (promedio de cinco semanas, rango 0-10).
Patógenos de
poscosecha por
producto |
Mashua |
Testigo |
Q |
| 1:1 |
1:6 |
Agua |
| Cacao |
|
|
|
|
| Aspergillus sp. |
1,4 a |
8,0 b |
10,0 c |
6,5 |
| B. theobromae |
0,4 a |
8,0 b |
10,0 c |
6,5 |
| Cladosporium sp. |
0,0 a |
6,0 b |
6,0 b |
6,0 |
| Colletotrichum sp. |
0,2 a |
4,0 b |
10,0 c |
6,5 |
| No-identificado-1 |
0,2 a |
8,0 b |
10,0 c |
8,4 |
| No-identificado-2 |
0,0 a |
4,0 b |
10,0 c |
7,6 |
| Plátano |
|
|
|
|
| Aspergillus sp. |
0,8 a |
10,0 b |
10,0 b |
8,0 |
| Rhizopus sp. |
0,0 a |
8,0 b |
8,0 b |
8,0 |
| No-identificado-1 |
0,0 a |
10,0 b |
10,0 b |
10,0 |
| No-identificado-2 |
0,0 a |
8,0 b |
10,0 c |
8,4 |
| Yuca |
|
|
|
|
| Aspergillus sp. |
0,6 a |
8,2 b |
9,0 b |
6,0 |
| Cladosporium sp. |
0,4 a |
8,2 b |
8,4 b |
8,0 |
| Monilia sp. |
0,2 a |
6,0 b |
8,0 b |
6,0 |
| Rhizopus sp. |
0,0 a |
2,0 a |
4,0 a |
4,0 |
| No-identificado-3 |
0,2 a |
8,0 b |
8,0 b |
6,0 |
a, b, c Valores dentro de una fila seguidos por la misma letra no
difieren estadísticamente a P = 0,05 (Prueba de Cochran para datos binarios; Qcrítico =
5,991).
El desarrollo de pudriciones a través del
tiempo se presenta en las figuras 5-7. No se observó ninguna contaminación en la semana
0 (implementación). En el testigo las pudriciones comenzaron en los primeros días y
muchas veces alcanzaron 100% después de una semana. El extracto de mashua a una
concentración de 1:6 retrasó la putrefacción por un máximo de una semana. Con la
dilución 1:1 no se observó ninguna contaminación después de tres semanas de
incubación. Solamente Aspergillus sp. en cacao comenzó a crecer en la cuarta semana
(Fig. 5a). En la quinta semana se observó un aumento de la mayoría de pudriciones.
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Figura 5. Efecto del extracto de mashua en la incidencia (%) de
almendras de cacao contaminadas con (a) Aspergillus sp., (b) B. theobromae,
(c) Cladosporium sp. y (d) Colletotrichum sp. |
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Figura 7. Efecto del extracto de mashua en la incidencia (%) de rodajas de yuca
contaminadas con (a) Aspergillus sp., (b) Cladosporium sp., (c) Monilia
sp. y (d) Rhizopus. |
Discusión
Los hongos de
poscosecha fueron frecuentes en todos los productos secos muestreados. Varios de los
géneros identificados son productores de micotoxinas conocidos. Por lo tanto, no
solamente pueden afectar el sabor y la apariencia del producto, sino también constituyen
una amenaza para la salud del consumidor. Sin embargo, la noción de este riesgo es casi
inexistente en la zona. |
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Figura 6 Efecto del extracto de mashua en la incidencia (%) de rodajas
de plátano contaminadas con (a) Aspergillus sp. y (b) Rhizopus. |
Bajo condiciones de
almacenamiento comparables a los artesanales, la contaminación por varios hongos alcanzó
100% después de una a tres semanas de almacenamiento (Figs. 5-7). La incidencia subió de
0% a 100% en solo 7 días, un comportamiento que confirma el uso de la prueba de Cochran
(Zar 1996). La observación de que no había presencia de los patógenos en la semana 0
indica que los hongos se originaron a partir del aire o del almacén y no de la
preparación de los productos. En consecuencia, la preparación cuidadosa, aunque
necesaria, no solucionaría el problema. En los días secos, el aire de la cuenca se llena
con polvo, específicamente cerca de los caminos de tierra. Las bodegas donde se almacena
el producto deben tener buena ventilación. Estas por facilidad de acceso se encuentran
cerca de los caminos. Sin una inversión fuerte en la infraestructura de estos almacenes,
será difícil eliminar la fuente de inóculo.
A pesar de que se sabe muy poco sobre el
cultivo de la mashua, sus propiedades plaguicidas y repelentes así como medicinales son
relativamente bien conocidas (Board on Science and Technology 1989). Esta contiene
p-methoxybenzyl isothiocyanato, un aceite de mostaza que le proporciona su sabor picante
(Johns y Towers 1981). Los isocianatos son conocidos repelentes de insectos, con
excepción de la larva de la mariposa de la col (Pieris brassicae), la cual es
atraída por esta sustancia (Harborne 1993). Esta plaga es la única que causa daños
significativos en la planta de mashua (Plants for a Future Database 1998). No obstante, la
base bioquímica del efecto fungicida es desconocido pero probablemente, este efecto no se
debe a un isotiocianato porque el extracto elaborado por el CIP carece del olor y del
sabor típico, una característica muy importante para su uso en productos que son
consumidos sin pelar.
Los resultados demuestran que mashua puede
tener potencial en el manejo biológico, no solamente de insectos sino también de hongos
patógenos. La bioquímica de este cultivo requiere ser investigada prioritariamente
(Arbizu y Tapia 1994). El problema es que la mashua es un cultivo marginalizado, que está
desapareciendo rápidamente, lo cual puede significar una pérdida irrecuperable de la
biodiversidad (Board on Science and Technology 1989). Actualmente varias instituciones
tratan de evitar que esto suceda. El desarrollo de usos alternativos de esta planta, como
el manejo integrado de plagas, debería ser un componente en este proceso, porque agrega
valor a un cultivo, que actualmente es utilizado exclusivamente para alimentación en
zonas con recursos económicos muy limitados. |
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