Informes de investigación

Control de pudriciones de poscosecha con extracto de mashua (Tropaeolum tuberosum)

Ulrike Krauss*
Whilly Soberanis Ramírez**

 

Introducción Discusión
Materiales y Métodos Agradecimiento
Resultados Literatura citada

 

  Introducción

Las pérdidas de poscosecha en el trópico se estiman en al menos 25% de la producción; mientras que en productos duraderos como cereales y legumbres secos éstas alcanzan el 20% (Booth y Burden 1983). En la selva peruana, donde la mayor parte de la producción de cultivos tropicales es destinada al consumo nacional, los campesinos tratan de conservar sus productos mediante el secado en industrias artesanales. De esta forma, las almendras de cacao (Theobroma cacao L.) son secadas antes de ser transportadas a la fábrica de chocolate en Tingo María, Perú y las rodajas de plátano (Musa AAB) (Fig 1.) y yuca (Manihot esculenta Crantz) cuando se acumula producto crudo para ser molido para extraer harina y almidón. En esta región, las zonas productoras se encuentran lejos de los mercados principales y los problemas climáticos (fuertes precipitaciones que causan derrumbes en los caminos) y sociales (terrorismo y asaltos en las carreteras) causan demoras en la entrega de los productos a las fábricas y a los mercados de la capital. A pesar de los esfuerzos realizados en las fincas, la abundante precipitación (3000 mm anuales) y la humedad relativa promedio de 81% (Servicio Nacional de Sanidad Agraria 1998), provocan considerables pérdidas por pudriciones de poscosecha en productos secos de la selva peruana (Fig. 2).

 

pag24-1x.JPG (8341 bytes) pag24-2x.JPG (7200 bytes)

Figura 1. Secado de rodajas de plátano en un piso de cemento bajo techo en Aucayacu, cuenca del alto Huallaga, Perú.

 

Figura 2. Almacenamiento de rodajas de plátano (primer plano) y yuca (segundo plano) en sacos de plástico en la Asociación Agrícola de Avanzada en Aucayacu. Nótese la decoloración del plátano causada por Cladosporium sp. y Penicillium sp.

 

pag24-3x.JPG (9563 bytes)

Figura 3. Planta de mashua (Tropaeolum tuberosum) con flores y tubérculos.

La mashua (Tropaeolum tuberosum Ruíz & Pavón, Tropaeolaceae) (Fig. 3), es un pariente cercano del ornamental capuchina (Tropaeolum majus L.) (Board on Science and Technology 1989). Este producto también es conocido como añu, apiña-mama, apiñu, mashwa, yanaoca (Quechua), isaño, isau, kkayacha, oka-quisañu (Aymara), puel (Paez), anu (inglés), apilla (Bolivia), cubios, navios, navos (Colombia), mascho, maswallo, mayua, mazuko (Perú), más diversas variaciones ortográficas (Arbizu y Tapia 1994, Board on Science and Technology 1989, Chacón 1960, CONDESAN, sf). T. tuberosum es una herbácea trepadora sin zarcillos, glabra, de desarrollo anual a perenne (Arbizu y Tapia 1994, Board on Science and Technology 1989) (Fig. 3).

 

Los tubérculos comestibles (Fig. 4) se confunden fácilmente con los de oca (Oxalis tuberosa Moll, Oxalidaceae)1 no sólo por su apariencia sino también porque frecuentemente son plantados en los mismos terrenos (Purseglove 1968) en las alturas (3000-4000 m) de los Andes, donde se pueden sembrar muy pocos cultivos. En este cultivo mixto, se estima un rendimiento de 4-12 t/ha, mientras que en cultivo puro sin manejo se obtiene 20-30 t/ha y bajo condiciones experimentales se ha logrado hasta 70 t/ha (Arbizu y Tapia 1994, Board on Science and Technology 1989), el doble de la producción de papa, en sistemas similares.

pag24-4x.JPG (11462 bytes)

Figura 4. Tubérculos de la mashua.

La mashua tiene un contenido alto de almidón, un balance apropiado de aminoácidos esenciales (King y Gershoff 1987) y es rico en vitaminas C y B (Beckstrom-Sternberg y Duke 1994, Universidad Nacional Agraria La Molina 1998). Su valor nutritivo supera el de algunos cereales (CIP 1998) y de la papa (Vietmeyer 1984). Además, tiene propiedades medicinales (CIP 1998, Collins 1993, Sperling y King 1990). Se recomienda el consumo de mashua a personas con problemas renales y hepáticos (Universidad Nacional Agraria La Molina 1998) y su aplicación tópica en casos de eccemas y manchas (Pérez 1947, citado por Chacón 1960). A la mashua también se le adjudican características anafrodísiacas y en ratas se ha observado que produce bajos niveles de hormonas masculinas pero sin reducción de la fertilidad (Plants for a Future Database 1998).

Además, la mashua tiene propiedades bactericidas, nematicidas, fungicidas, insecticidas y repelente de insectos (Arbizu y Tapia 1994, Board on Science and Technology 1989). Por este atributo, mashua se siembra intercalada con otros tubérculos más susceptibles como la papa (Solanum spp.), oca y ullucu (Ullucus tuberosus Caldas) (Arbizu y Tapia 1994, CIP 1998) o en rotación con papa (Board on Science and Technology 1989). La planta de mashua posee gran resistencia a las plagas. Los tubérculos se conservan fácilmente a temperatura ambiente por seis meses (Board on Science and Technology 1989, Vietmeyer 1984). En trabajos realizados en el CIP en La Molina, Perú (no publicados) se determinó que el extracto acuoso de la mashua tiene un efecto inhibitorio de bacterias y hongos (Teresa Ames, comunicación personal 1998).

El objetivo de este trabajo fue identificar los patógenos de poscosecha más comunes en productos secos de yuca, plátano y cacao y evaluar el efecto del extracto de mashua para su control.

Materiales y métodos

Para la identificación de las pudriciones de poscosecha, se obtuvieron almendras secas de cacao de la fábrica de chocolate de la Cooperativa Naranjillo en Tingo María y rodajas de plátano y yuca almacenadas en la Asociación Agrícola de Avanzada en Aucayacu (AAAA); para lo cual se realizó un muestreo al azar. Se identificaron, a nivel de género, los hongos contaminantes visibles, el mismo día en que se recolectó la muestra, en la Universidad Nacional Agraria de la Selva en Tingo María, para lo cual se usó un estereomicroscopio. Además se sembraron sub-muestras de los productos en cajas de Petri con agar-agua (Oxoid No 3) o papel filtro (Whatman No 3) mojado con agua destilada estéril, para detectar otros hongos aún no esporulados. El último método produjo el desarrollo de mayor número de hongos y fue utilizado en las otras pruebas.

El extracto acuoso de mashua fue obtenido en el CIP y se mantuvo a 4°C hasta su utilización una semana después.

Se cosecharon 20 frutos sanos y maduros de cacao y 20 dedos de plátano al azar en una plantación en Tingo María y se compraron 20 raíces de yuca en varias tiendas del mercado. Se sacaron las almendras del cacao con el mucílago y se dejaron fermentar por cuatro días, después se lavaron para eliminar el mucílago. Los tratamientos utilizados fueron dos diluciones del extracto de mashua (1:6 y 1:1) y un testigo en agua aplicados durante 15 minutos. Las almendras tratadas se secaron al sol durante cinco días.

A los plátanos y a la yuca se les eliminó la cáscara y se dividieron en tres trozos, uno por tratamiento. Los trozos se cortaron en rodajas de 5 mm de grueso y se colocaron en recipientes de agua o mashua según el tratamiento. Quince minutos después se descartó el líquido; las rodajas se secaron al sol, según se explicó anteriormente.

Los productos secos se colocaron en sacos plásticos, cerrados con una cuerda y se almacenaron en una bodega con buena ventilación y a temperatura ambiente. Cada semana, se tomaron al azar 10 muestras (rodajas o semillas) por tratamiento. Cada muestra se dividió en ocho secciones, las cuales se colocaron en cajas de Petri con papel filtro húmedo y se observó el desarrollo de hongos durante los siguientes días.

Se analizaron los datos mediante la prueba de Cochran para datos binarios (presencia/ausencia) de cada género de hongos según Zar (1996). La incidencia se midió en escala binaria como presencia (1) o ausencia (0) en las diez muestras, resultando en un valor entre 0 y 10 por tratamiento, producto de la sumatoria.

 

* Proyecto CABI-CATIE, CATIE, 7170 Turrialba, Costa Rica. Tel. (506)556 1632. Fax: (506)556 0606. Email: ukrauss@catie.ac.cr
** Universidad Nacional Agraria de la Selva. Apdo. 156, Tingo María, Perú. Email: wsoberanis@terra.com.pe



INDICE