Hoja Técnica

MARCHITEZ FUNGOSA DEL CHILE O PIMENTON

Elkin Bustamante*

 

Síntomas Uso de cultivares resistentes
Aislamiento e identificación Uso de enmiendas orgánicas y microorganismos benéficos
Epidemiología Literatura consultada
Manejo

 

La marchitez fungosa causada por Phytophthora capsici Leonian es el factor limitante más importante para la producción de chile (Capsicum annum) en el mundo, causando pérdidas entre 10 y 100% de la producción, razón por la cual muchas áreas de cultivo son abandonadas o se desplazan hacia nuevos sitios libres de la presencia de este patógeno (Mora 1988).

Síntomas



Figura 1. Hojas flácidas en una planta de chile afectada por P. capsici.
La infección ocurre en las raíces o en la base del tallo, especialmente, en campos irrigados. El primer síntoma, que generalmente se observa después de la floración, es un marchitamiento de las hojas sin cambios en su color (Fig. 1), las cuales finalmente quedan colgadas de los pecíolos. En la base del tallo aparece una mancha marrón verdusca, que se ennegrece de acuerdo con el grado de necrosis de los tejidos y lignificación de la planta (Fig. 2 y 3). Las raíces y tallos afectados muestran una pudrición suave, acuosa e inodora. Los frutos anticipan su cambio a color rojo y se arrugan (Fig. 4). Los tallos continúan erguidos con las hojas colgantes y los frutos secos y arrugados. El síndrome se origina por la obstrucción de los haces vasculares.



Figura 2. Mancha marrón en la base del tallo de una planta enferma

Figura 3. Parte interna del tallo mostrando tejidos necróticos por efectos del ataque de P.capsici




Figura 4. Estado avanzado de la enfermedad, tallo erguido, pocas hojas y frutos rojos y arrugados.

 

Los síntomas causados por Phytophthora en el chile difieren de los provocados por Sclerotium rolfsii y Fusarium oxysporum var. vasinfectum. En la esclerotiniasis, las manchas acuosas de la base del tallo se expanden y lo rodean; sobre estas se produce un micelio de tipo algodonoso, donde se desarrollan unos cuerpos esféricos de aproximadamente 2 mm, denominados esclerocios, que en un inicio son blancos, pero después adquieren apariencia de granos de mostaza y finalmente se tornan achocolatados; estos signos son los que permiten reconocer al patógeno y diferenciarlo de otros. En el caso de F. oxysporum var. vasinfectum, el primer síntoma visible es la caída de las hojas inferiores. Los tejidos internos de la raíz y el tallo son pardo oscuros y las lesiones externas corresponden a cánceres hundidos que estrangulan el tallo en forma gradual.

Durante la época lluviosa P. capsici puede atacar desde el estado de plántula hasta plantas maduras, y la marchitez puede presentarse durante todas las etapas de crecimiento. Los cultivos afectados muestran mortalidad de frutos. El inóculo puede ingresar en el fruto a través del pedúnculo, produciéndose una podredumbre que se inicia alrededor del cáliz como una mancha verde oscura; la epidermis del fruto pierde su brillo y toma un aspecto acuoso, hasta arrugarse. Las semillas infectadas toman una coloración parda y, luego, se arrugan. En condiciones de suelo húmedo, la base del tallo se puede cubrir de micelio y presentar estructuras de fructificación de color blanco o azul verdoso.

 

Aislamiento del patógeno

El hongo P. capsici se puede aislar con facilidad en el medio agar-agua, con trozos de tejido de aproximadamente 2x2 mm, obtenidos del borde de la lesión y con un mínimo de tejido necrosado. En las lesiones de la base del tallo, causadas inicialmente por P. capsici, es más frecuente encontrar estructuras de Fusarium sp., lo cual muchas veces ha ocasionado que se considere a este hongo como el agente causal de la enfermedad. Por ello, es importante usar una adecuada y cuidadosa técnica de aislamiento. En la actualidad existen equipos de pruebas para identificar proteínas específicas del hongo que se pueden usar en laboratorio y campo.

P. capsici es patogénico en diferentes especies de plantas cultivadas, la mayoría solanáceas y cucurbitáceas; también se ha determinado la presencia del patógeno en ayote, berenjena, cacao, melón, pepino, sandía y tomate.

La habilidad de P. capsici para afectar determinados hospedantes y cultivares varía según el aislamiento. En Costa Rica, el estudio de aislamientos colectados en diferentes áreas de producción indican una gran amplitud en la virulencia del hongo.

 

Recibido: 02/11/99.  Aprobado:
* Area de Agricultura Tropical Sostenible.  CATIE. 7170.  Turrialba, Costa Rica.   Email: ebustama@catie.ac.cr

 

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